domingo, 29 de abril de 2012

Yeeeaaaahhh!


Hace unos años, una compañera de trabajo empezó a estudiar baile country, en línea. Y se le dio tan genialmente bien, que nos propuso a algunas compañeras enseñarnos en los ratos muertos que nos sobraban en nuestra pausa para comer en el trabajo.
Nos fuimos animando, convenciendo a más gente, disfrutando de la música y los bailes country, el grupo se fue ampliando y un día le propuse al grupo hacer una exhibición pública.
Busqué sitio, día, hora, envié la convocatoria a mucha gente, organizamos un aperitivo para los asistentes y la verdad es que fue un exitazo. Yo hice de manager además de bailarina y disfruté enormemente.
Se hicieron fotografías y a partir de ahí un calendario (que nada desmerecía a los famosos calendarios de bomberos), que no sé por dónde andará, espero que no pulule por la red.


Tuve que retirarme del grupo primero por motivos de salud y luego por falta de tiempo. Hasta que hace unos días volví a ver una exhibición del grupo. Ya no estaba compuesto por las mismas personas y ahora era sólo femenino.
Casual o inconscientemente, ese día yo llevaba tejanos y una camisa a cuadros. Me prestaron un sombrero, y participé en un par de bailes que enseñaron para el público.
Estaban todas las chicas del grupo divinas, con sus tejanos marcando culo, sus botas, sus chalecos, sus sombreros, sus pasos perfectamente sincronizados, sus caderas moviéndose al unísono…..(y conste que no me gustan las mujeres!), y me dio un no sé qué, una sensación parecida a lo que sientes antes de tener un orgasmo, y volví a apuntarme.
La semana pasada fue mi primera clase y mi primera exhibición (si llego a estar preparada) será en junio.

Cuando bailo country río, disfruto, me animo, se me hinchan los pulmones, me impregno de vitalidad y me siento sexy, super sexy.

Quizás me iría mejor si a partir de ahora me relacionase sólo con vaqueros….yyyyeeaaaahhhh!




viernes, 27 de abril de 2012

Braguitas mojadas, por El Perfumista

No es la primera vez que El Perfumista regala un relato para este blog. He aquí su nueva aportación:

Braguitas mojadas

Tras su divorcio. la señorita Esperanza hacia tiempo que no hacia el amor . Del trabajo a casa ,cuidarse de su hijo pequeño, alguna placentera cita esporádica de vez en cuando  y su sexualidad reducida a eso y a la masturbación . 
Conoció a Pep el Sbrasada  en su local de embutidos. Mientras atendía a su pedido, no dejaba de mirarle las tetas con disimulo . Esperanza a pesar de darse cuenta de eso  no se sintió molesta sino más bien halagada  ya que una mujer de 40 no suele ser objeto del deseo por alguien de 35. 
Pep el Sobrasada, cuyo sobrenombre hacia referencia a su pene alargado como una serpiente encogida en un slip que no conseguia tapar todo su órgano, le dijo si queria que le sirviera en su domicilio el género comprado a lo que Esperanza accedió gustosamente.  
A eso de las 21 hm tras cerrar su comercio,  se dirige a casa de Esperanza . Pep llevaba ropa de deporte , pantalón corto y un shirt  ya que era julio . Esperanza se estaba duchando cuando tocó Pep el timbre . Ella se puso una bata de seda y un tanguita para abrir la puerta . Al verla, Pep se puiso rojo al comprobar que su " culebra" se despertaba y sin querer sobresalia de su slip . Esperanza al comprobar ese tronco duro y altivo  le dijo que pasase mientras se quitó la bata y empezaron a juguetear un poco . Su tanguita estaba más húmedo y mojado que el lago de Enol . Sus bragas  parecian un bikini  y a Pep la punta de su polla le hacia juguito . Tras arrancarle el tanguita de un mordisco en plan " el último tango en Paris " le come el coño moviendo " el bigote " como diria Carpanta . Hoy comerá y no pasará hambre  que con tanta crisis  ya era hora  jejeje. La penetró a continuación apoyadándola sobre la mesa y al final le pidió el tanga de recuerdo como el torero que tras la corrida pide el rabo y las orejas .


miércoles, 25 de abril de 2012

Placer...mortal?



Hace unos años me paseaba por algún que otro chat.
En una ocasión apareció en él un tipo que manifestaba y defendía que el orgasmo no era placer sino dolor. No se refería a que alguien pudiese tener orgasmos dolorosos sino a los propios síntomas del orgasmo.
Sostenía que cualquier aspecto relacionado con el orgasmo era símbolo más del sufrimiento que del placer: convulsiones, sudoración, estremecimientos, taquicardias, respiración acelerada,... y que podíamos soportar el orgasmo porque dura muy pocos segundos, sino ni nuestro cuerpo ni nuestra mente soportarían tal castigo.

Evidentemente, era motivo de burla por parte de muchos. Otros intentaban, por las buenas y por las malas, convencerle de lo equivocado que estaba.
Yo simplemente pensaba que, o lo hacía para provocar cosa que conseguía, o ese pobre individuo no había tenido un orgasmo de verdad en su puñetera vida.

Ayer, casualmente, encontré este vídeo (maravilloso por cierto) y me acordé de aquel individuo. Quizás, y digo sólo quizás, tuviese algo de razón.



PD: Hoy estoy infinitamente cansada. Fumé, tomé un café, una copa más tarde,...cualquier cosa que me mantuviese de pie unas horas más. Ahora necesitaría una sesión de sexo, pero pasivo, pasivo total....o sea, no hacer nada, que todo lo hiciese mi acompañante, hasta que me quedase completamente extasiada y de ahí al sueño. Sin más. Sí, suena un poco egoísta pero "hoy por mí, mañana por ti".

viernes, 20 de abril de 2012

Correr, por Joan Gasull



Hacía mucho tiempo que no conseguía un regalo para mí, para el blog, para compartirlo con todos.
A veces llegan en formato de imágenes, otras en formato de relatos y la mayoría de las veces a través de conversaciones que llevan a alguna que otra inspiración.

Existe un bloggero vecino que escribe genial. Lo descubrí hace poco y aún no puedo opinar mucho de él. Pero una de las cosas que más me llamó la atención de su blog es un apartado o algo así en el que publica microrelatos de una creatividad considerable y que están formados por 69 palabras.

Le pedí que me regalase una para el blog y lo hizo sin dudar. Joan Gasull me envió esta historia:


Le pedí autorización para traducirla al castellano también, y nuevamente accedió. Entonces pensé que debía mantener su idea de 69 paraules (69 palabras). Me encasquillé un poco con una palabra en concreto y con el número de palabras en general, y al final hice lo podría llamarse "una adaptación libre", pero muy acercada a la versión original. He aquí la traducción:

"Tuve que correr mucho, cada vez sentía sus pasos más cerca y mis fuerzas más menguadas. Las piernas, carentes de fuerza por los momentos vividos poco antes, me llevaron a caer en una especie de nebulina oscura. Me hacía invisible a los ojos del padre de la joven.
Entonces, el olor de mis manos me provocaron una sonrisa que me decía: vale la pena correr este riesgo, cada noche."