Hace unos años, una compañera de trabajo empezó a estudiar baile country, en línea. Y se le dio tan genialmente bien, que nos propuso a algunas compañeras enseñarnos en los ratos muertos que nos sobraban en nuestra pausa para comer en el trabajo.
Nos fuimos animando, convenciendo a más gente, disfrutando de la música y los bailes country, el grupo se fue ampliando y un día le propuse al grupo hacer una exhibición pública.
Busqué sitio, día, hora, envié la convocatoria a mucha gente, organizamos un aperitivo para los asistentes y la verdad es que fue un exitazo. Yo hice de manager además de bailarina y disfruté enormemente.
Se hicieron fotografías y a partir de ahí un calendario (que nada desmerecía a los famosos calendarios de bomberos), que no sé por dónde andará, espero que no pulule por la red.
Tuve que retirarme del grupo primero por motivos de salud y luego por falta de tiempo. Hasta que hace unos días volví a ver una exhibición del grupo. Ya no estaba compuesto por las mismas personas y ahora era sólo femenino.
Casual o inconscientemente, ese día yo llevaba tejanos y una camisa a cuadros. Me prestaron un sombrero, y participé en un par de bailes que enseñaron para el público.
Estaban todas las chicas del grupo divinas, con sus tejanos marcando culo, sus botas, sus chalecos, sus sombreros, sus pasos perfectamente sincronizados, sus caderas moviéndose al unísono…..(y conste que no me gustan las mujeres!), y me dio un no sé qué, una sensación parecida a lo que sientes antes de tener un orgasmo, y volví a apuntarme.
La semana pasada fue mi primera clase y mi primera exhibición (si llego a estar preparada) será en junio.
Cuando bailo country río, disfruto, me animo, se me hinchan los pulmones, me impregno de vitalidad y me siento sexy, super sexy.
Quizás me iría mejor si a partir de ahora me relacionase sólo con vaqueros….yyyyeeaaaahhhh!






