lunes, 31 de diciembre de 2012

Otro más a cuestas




Esto ya se acaba, quedan horas para que el año finalice.

Será una Nochevieja como todas: mucha comida, bebida (este año controlando porque me toca conducir), familiares….. Me faltará lo mismo que me falta cada año, pero debe ser algo imposible de conseguir porque seguimos igual.

Brindaré, por ellos, por nosotros, por vosotros,…. Y este año no me haré ni nuevos ni buenos propósitos. Se acabó, voy a dejarme llevar y a ver qué pasa. Tampoco voy a formular ningún deseo concreto, porque sería repetirme de nuevo.

Tomaré las uvas, sin pelar, como la tradición manda. Este año espero elegirlas pequeñas, porque a veces parezco un hámster con la boca llena de uvas, que son las doce y diez de la noche y aún estoy siempre masticando, y escupiendo pepitas mientras todo el mundo ya está lanzando cotillón.

Al final he decidido ponerme divina de la muerte, bueno, teniendo en cuenta las posibilidades que hay. Vestido, tacones, medias, manicura, maquillaje,…. Total, para acabar luego con el pijama de franela! Jajajaja

En fin, que os deseo que tengáis una noche muy, muy buena, espléndida, que disfrutéis. Y por milésima vez, Feliz Año Nuevo a todos….que el próximo año os vaya bonito, bonito…..ah, y “calentito”…ya me entendéis.




domingo, 30 de diciembre de 2012

Belkis vs. Lulú


Lulú y yo tenemos en común unos kilitos de más 
Lulú y yo somos pelirrojas.
Lulú y yo usamos bikini.
Ni Lulú ni yo sentimos pánico escénico.

Pero hay cosas que Lulú y yo no tenemos en común:
La edad que nos separa
El valor de exhibirse sin complejos
Y que yo, al ser mayor, o más "echada para adelante en otros menesteres", le habría metido mano al presentador....fijo!




viernes, 28 de diciembre de 2012

Tus pechos (por Juan,"doctor amor")




Recibo estas palabras como regalo, y nuevamente pido permiso a su autor para publicarlas. Creo que es poesía, una oda...;Oda a unos pechos, nuevas palabras recibidas de Juan,"doctor amor".


Me he levantado pensando en tus pechos llenos de carne amada,
como redondas frutas, como sabrosas manzanas….


¡Cuán delicioso sería tocarlos! Qué hermoso que fueran de polen
y que yo me transformara en abeja famélica…
Entonces no pararía de llevarlos a mi boca hasta el otro día,
hasta que la saliva se acabara.


Qué hermosos pechos….Por su continente de tierra perfumada
por donde podrían errar sin descanso mis ojos;
por su sudor de diosa desnudada…


Querría tocarlos primero antes que oler las rosas y respirar

el perfume de la alborada.
Qué sabrosos han de ser los pezones en los labios,
qué insaciable ha de sentirse uno….

Y cuando se inflaman como un fuego extraño
avivado por maderas extrañas, ¡ahhhh!…

son como dos volcanes en planetas gemelos,
como el guiño de la diosa Venus, y como el premio

de los que vuelven después de la batalla….

Oh dulces pechos del color de las capuchinas bajo el sol,
tierra suave donde puede uno contemplar la alborada y

ver tres soles, cordillera humana que te lleva a la tierra
prometida,… ignorada…


Imagen cedida por una lectora anónima

miércoles, 26 de diciembre de 2012

No se cierra ni por inventario





A pocos días para que acabe el año, no puedo evitar (una vez más!) hacer un balance de lo que ha sido mi vida –y mis consecuencias- en este año.

Laboralmente, supongo que no me puedo quejar. Sigo teniendo trabajo, y eso ya es un logro. Ahora trabajo más horas y en peores condiciones por menos sueldo, pero es lo que hay.

Familiarmente, todo sigue igual. Esto es bueno a grandes rasgos, a pesar de que hay un asunto familiar al que no encuentro solución.

Económicamente, aquí todo son números rojos. Más deudas, más intereses, más dinero invertido en sobrevivir y cada vez menos ingresos. Cero patatero para quienes podrían evitar esta situación y no lo hacen, y buena nota para mí, ea, que a pesar de todo aún no han conseguido hundirme.

Sentimentalmente, bueno…. Aparte de amor hacia los míos, cariño hacia algunos, afecto hacia otros…ninguna novedad. No me he vuelto a enamorar, porque entre otras cosas, ni puedo ni quiero volver a hacerlo.

Y sexualmente hablando, aquí he tenido que echar cuentas:

Polvos que eché en el 2012: A (hablo en pasado porque no queda ningún polvo que echar en lo que queda de año).
Número de penes que vi, toqué y saboreé: B
Número de bocas que me saborearon íntimamente: C
Número de hombres a los que deseo o he deseado: D
Número de hombres que conseguí o puedo conseguir: E


Excepto D, todos los números son muy, muy bajos….estoy en números rojos! Porque claro, D no es el total de hombres con los que he estado, sino sólo a los que he deseado. Si D es el número más alto, de momento quiere decir que al menos ganas no me faltan.

B y C son muy bajos también, pero resulta que B es mayor que C…uys, aquí algo falla! Realmente B no tiene por qué ser igual a C, pero sería lo ideal y ya la repanocha si C fuese mayor que B. Pero, salvo que sea un hecho voluntario en mi cuenta, no me da la gana de dejar a B por encima de C.

E no tiene demasiado valor para mí. Los hombres, al menos los que yo conozco, sóis esquivos y por tanto, este valor depende tanto o más de vosotros que de mí misma.

En cuanto a D, me he propuesto firmemente disminuir este número de cara al próximo año. Porque aquello de “querer es poder” no es cierto, al menos no en este terreno. El primer y costoso paso ha sido borrar de esta lista a algún sujeto que he deseado mucho, mucho….que parecía corresponder en algún momento, pero que se fueron por la puerta de atrás a la menor ocasión.
Haciendo recuento, los números no son buenos, nada buenos. ¡Estoy en crisis!


PD: Recordad que es tradicional comer doce uvas en la última noche del año, al sonar las doce campanadas que dan entrada al nuevo.
Si olvidáis comprarlas, recordad que yo siempre tengo un racimo "a mano" jejeje