jueves, 26 de enero de 2012

Hay momentos

Hay momentos, cuando paseo desnuda por nuestra casa, en que tu forma de mirarme me hace sentir como si fuese una diosa. Tu mirada pasa de reflejar la admiración más profunda al deseo más desmedido. Haces que me sienta la mujer más deseada del mundo, y sé que para ti lo soy.




Foto cedida por NosotrosDos


Hay otros momentos en que, echada sobre la cama, te espero. Sólo necesito mirarte, no hacen falta palabras. Mi cuerpo te reclama y sé que el tuyo devolverá la llamada. Entonces tu mirada se vuelve en ocasiones pura lujuria y lascivia, manifestando el deseo de poseer ante el que yo me rendiré irremisiblemente.




Foto cedida por NosotrosDos


Hay momentos en que cuando tus ojos no me miran, cuando observo tu cuerpo desnudo sin que sepas que te estoy mirando, te siento vulnerable. Y esa quizás engañosa vulnerabilidad despierta mi lado masculino. Cuando te veo y te siento así, soy yo quien desea poseerte, someterte, descargar todo mi deseo sobre ti, viéndote rendirte sumisamente al placer.

Afortunadamente… tenemos otros muchos momentos.



Foto cedida por NosotrosDos

sábado, 21 de enero de 2012

Utilidades




Hace mucho, pero que mucho tiempo, cuando mi mente y mi cuerpo empezaban a descubrir el arte masturbatorio, un día necesité jugar con algo más que con mis propios dedos. No sé si por aquel entonces existían los consoladores o no (supongo que sí, no soy tan mayor! Jajaja) pero yo lo desconocía y me dio por utilizar un cepillo de pelo, con el mango de madera redondeado, que yo utilizaba para secar y ondular mi entonces larga melena.
Años más tarde, un grupo de amigos me regalaron un consolador-vibrador. Era genial, funcionaba a las mil maravillas, pero poco a poco lo fui abandonando y un día, después de un polvazo memorable, decidí deshacerme de él (maldita la hora!).
Volví a mis manos. La autoexploración con autocomplacencia es algo que no deberíamos dejar de practicar nunca.
Hace unos meses vi un video en el que una mujer se masturbaba con una aspiradora, manejando el interruptor que aspiraba fuertemente su clítoris y soltándolo antes de que sobreviniese el dolor o la molestia.
Ella parecía estar pasándolo genial, pero me quedaron dudas. Cogí mi aspiradora, y probé la presión sobre mis manos. No, no me convenció. Quizás me faltó práctica pero no he vuelto a intentarlo. No con la aspiradora.
Es curioso la utilidad que le podemos dar a muchos objetos cotidianos.

A mí me encantaría tener una aspiradora como ésta que sale en el vídeo. Aunque fuese indirectamente, por sus evidentes funcionalidades, seguro que el placer y el éxito estarían garantizados.




video

martes, 17 de enero de 2012

Sangre en la lengua


Hoy durante la comida tuve una discusión con J. No es que fuese una discusión acalorada, sólo fue un intercambio de opiniones a pesar de que el tema era bastante serio. El tema que veíamos totalmente diferente versaba sobre el bilingüismo, el que se da en concreto aquí donde vivimos. No me extenderé sobre eso porque aquí no es la cuestión y habría gente que no lo entendería. O quizás el hecho de ser de fuera y verlo con una perspectiva muy lejana hiciese que sí, que lo entendiesen perfectamente.
La cuestión es que J. es uno de mis tres únicos compañeros que me ponen, que me excitan, que me gustan mucho. Y evidentemente, él no tiene la menor idea. Nunca me insinuaré porque creo que no soy su tipo y porque, aunque no puedo beneficiarle (me encantaría beneficiármelo!) ni perjudicarle laboralmente, estoy en un rango en la empresa por encima de él, y supongo que eso marca algunas distancias, que yo intento reducir cada vez más, por supuesto.
Le pedí que no se enfadara y me ofrecí a invitarle a un café para sellar la paz. Entre el ir y venir de la gente en el comedor laboral, no quedamos en nada en concreto. Pero se lo cogí, lo dejé en su mesa y le dije a sus compañeros de oficina que aquel café era para J. “de mis partes”.
Cogí mi café y mi cigarro y salí fuera unos minutos. Estaba pensando en que J. me decía que él podía comunicarse indistintamente en las dos lenguas oficiales que aquí coexisten dependiendo de las circunstancias y de quien fuese su interlocutor. Y entonces me nació la pregunta en la mente que fue enseguida hacia mis labios: “¿Cómo me hablarías a mí, en qué lengua, si estuviésemos follando como locos?”.
Me mordí la lengua. Me hizo daño, casi sangré, pero conseguí retener la pregunta antes de ser pronunciada. Y mientras pensaba en la cara que se le pondría si realmente llego a preguntarle aquello, él apareció. Algo que no suele hacer casi nunca, me acompañó en mi café y en mi cigarro.
Charlamos unos minutos más, yo sin dejar de mirarle e imaginármelo en otras circunstancias más placenteras. Realmente creo que sé cuáles son las lenguas que más nos unirían: la suya en mí y la mía en él, sin lugar a dudas. Y si él remotamente pensase lo mismo, yo aún tendría una oportunidad.


viernes, 13 de enero de 2012

Missing


Así ando: escondiéndome, desnuda, cansada,...

Pero todo sigue bien, al menos (casi) todo sigue igual.

Vuelvo pronto......Gracias por esperar

domingo, 8 de enero de 2012

¿Libro de cocina o cómics?




El tiempo se me había echado encima, de manera inexorable. Tenía escasos minutos así es que a vista de águila, hice un repaso rápido por los libros que había en la estantería. Y ya está, decidí quedarme con éste. Lo envolví y ése sería mi regalo de Reyes.
Llega el día, lo abro, lo ojeo y lo hojeo y no sé si me resultará entretenido o no, pero lo que está claro es que muy útil tampoco.
¿Puede resultarle útil a alguien que no cocina casi nunca un libro de recetas de cocina? Puede que sí, si las recetas son sencillas de elaborar y si ese alguien se mete en la cocina, agarra ollas y sartenes y va a por todas, salga lo que salga, sea comestible o no.
No es una novela, por tanto, imagino que se pueden leer capítulos salteados. Evidentemente, me leeré primero los que están referidos a la autocomplacencia.
Como nota anecdótica, decir que le hice una foto a la tapa del libro y se la mandé a alguien por correo. Ese alguien colgó la foto en su facebook. Todos sus contactos interpretaron que el libro le había sido regalado a esa persona y ahora tiene gente esperando a que acabe de leer un libro que no tiene para pasárselo a los demás. Quizás sin querer, hemos hecho propaganda gratuita de este libro, pero no me importa en absoluto. (Por cierto…alguien me ha pedido que le haga propaganda de algo en mi blog…y aún me lo estoy pensando).
Esa persona aclaró el malentendido y solucionado. A mí no me lo pedirán pues yo no tengo facebook. Y además casi ningún contacto en común con esa persona.
El mundo está lleno de casualidades, aunque tengo un amigo que no cree en ellas y piensa que todo lo que sucede, sucede por y para algo. El día de víspera de Reyes descubro que un amigo podría enseñarme muchos más secretos sobre el sexo de lo que se puede leer en ningún libro ni manual. Y el día de Reyes ese mismo amigo intenta hacerme ver que no sé “cocinar” y que probablemente nunca aprenderé.
Total: Leeré e intentaré escribir, sin recetas ni pautas. Las palabras escritas se dejan hacer, se dejan llevar, sin exigencias ni compromisos. Y el año que viene quizás me compre unos cómics de superhéroes, lecturas que nunca me han atraído pero puestos a leer sobre ciencia-ficción…..

viernes, 6 de enero de 2012

¿Le pedís algo a los Reyes?

Noche de reyes, noche de magia, de ilusiones….sobre todo para los niños.
Yo me limito a celebrar esta noche como lo hacemos casi todos; comprando regalos para entregar ilusiones (este año al fin conseguí no dejarlo todo para última hora y acabar a tiempo mis compras) y acompañando a los peques que hay en la familia en su nervioso dormir y en su mágico despertar.
Nada más. No siento ilusión por nada ni espero sorpresas que nunca llegan. Sé qué habrá mañana en el árbol para mí, pues yo misma lo compré.
Pero cuando faltaban escasos segundos para que pasase la cabalgata delante de mis narices recibo un sms de una amiga preguntándome qué he pedido para Reyes. Le contesto que nada, que nunca me traen lo que les pido, que ya ni me molesto. Y me dice que pida, que lo haga con fe y pidiendo exactamente lo que quiero.
Y eso es lo que hago: te pido a ti, ni más ni menos. Y me da igual que llegues con envoltorio o sin él, porque iba a dejarte sin nada encima.
¿Que quién eres tú o cómo eres? Bueno, eso ya lo saben los reyes que para eso son magos.
También me ha emocionado y luego me ha excitado saber que soy una petición en la carta de reyes de alguien.
Puntos suspensivos….Ya han pasado unas horas. Son más de las cuatro de la mañana, acabo de envolver los últimos regalos, me he preparado una leche con cacao y hace tan sólo un par de horas que me enteré que otra persona más me puso en su carta.
Así es que mientras me desnudo, ando ahora buscando unas cajas o algún envoltorio para empaquetarme e ir llegando a tiempo por la mañana a la casa (o a la cama) de alguno de ellos.
Me pregunto qué envoltorio de todos estos podría gustarle más:




















domingo, 1 de enero de 2012

Ya es un tópico






Es ya un tópico que con el comienzo de un nuevo año nos hagamos nuevos propósitos que cumplir a lo largo de esos 365 días, y tanto es así que hasta en las noticias se dedicó unos minutos a este tema.
Propósitos que muchas veces se quedan en meras ilusiones o especulaciones, que otras veces abandonamos a mitad del camino y lo mejor, propósitos que a veces surgen sin haber sido formulados previamente.
Entre uvas y campanadas, brindis y más brindis y ricas y suculentas comilonas, no me he parado mucho a pensar sobre mis propósitos para este 2012, hasta ahora.



Para empezar, intentaré ser una mujer más fuerte aún para que ninguna puta crisis (ni la económica ni ninguna otra) puedan conmigo.


Tengo que hacer algo de ejercicio. Éste es recurrente y nada original, pero lo necesito. Creo que además de quemar calorías, el ejercicio es una buena manera de liberar las tensiones que no puedes liberar de otra manera. El sexo, el buen sexo practicado de una manera asidua podría servir para lo mismo, pero como no es el caso.




No me planteo dejar de fumar. No, en absoluto. Me gusta hacerlo. Sí, ya sé que estoy enganchada y que puede parecer que digo que me gusta para excusarme. Pues es igual. Seguiré fumando y esperando a fumar muchos de esos cigarrillos que se fuman después de follar, aunque de ésos sean de los que menos fumo actualmente.






Creo que tengo una mente abierta, pero voy a intentar que sea más abierta aún. Abrir más la mente abre más las piernas y muchas más puertas.






A nivel de blog, no tengo grandes propósitos. De hecho, hasta se me había pasado por la cabeza el cerrarlo. He ido a releer la primera entrada, la que dio pie a su creación, y he decidido que de momento debo continuar y deseo hacerlo. Por mí, el resto podéis decidir seguir o no pero sabéis que vuestras palabras forman parte de la esencia de mis orgasmos.



¿Habéis hecho algún propósito vosotr@s para el nuevo año?